Hablemos del inconsciente, aún...
ASOCIACIÓN LIBRE

El inconsciente, aún

Paula Vallejo
Ronit Bigal

En Piezas sueltas, JAM nos dice que la última enseñanza de Lacan tiene que ver con la posibilidad de pensar el goce sin el S1[1].

¿Qué sería –en un análisis- aislar el goce sin el S1 que lo vuelve legible? ¿Se trataría de captar el goce sin recurrir al inconsciente, al que Miller llama, en Piezas sueltas, “vieja caja de herramientas”?[2]

La referencia al “Prefacio a la edición inglesa del Seminario 11”[3] resulta capital para resituarnos. La perspectiva del sinthome no apunta a formalizar un psicoanálisis sin inconsciente, sino que se trata más bien de operar una disyunción entre inconsciente y SsS, para abrirnos a otra dimensión de la experiencia del inconsciente, que Lacan esboza allí como inconsciente real.

Este es el esfuerzo que Lacan realiza en su última enseñanza cuando plantea la necesidad de ir más lejos que el inconsciente, proponiendo la sustitución del término inconsciente por el de parlêtre.

¿Qué consecuencias podemos situar en la práctica a partir de este esfuerzo? ¿Cuál es la brújula que nos permite orientarnos ahora?

Considero que leer el goce sin el S1, es decir, sin el NP, se plantea como una perspectiva de nuestra práctica más allá de los límites del inconsciente transferencial, allí donde lo único con lo que contamos es con las marcas singulares de un goce fuera de sentido, producidas en el choque de lalengua y el cuerpo. Acontecimiento de cuerpo que permitirá ubicar cómo cada parlêtre se las arregla ante la no relación sexual.

NOTAS

  1. Miller, J-A. Piezas sueltas, Paidós, Buenos, Aires, 2013, p. 116.
  2. Ibidem.
  3. Lacan, Jacques. “Prefacio a la edición inglesa del Seminario 11”. En: Otros escritos. Paidós, Buenos Aires, 2012.