Hablemos del inconsciente, aún...
ASOCIACIÓN LIBRE

La asociación no tan libre…

Ennia Favret
Herbert Bayer

El psicoanálisis que se inicia con Freud encuentra en la regla “diga cualquier cosa, lo primero que le venga a la cabeza” el fundamento de un método que conduce al paciente, irremediablemente, a enredarse, a decir lo que no pensaba decir. La pérdida del dominio de sus dichos, “somos hablados”, es un mas allá que incomoda al sujeto.

Para Freud, este principio de no omisión en la oferta de la palabra, posibilitaba un nexo, un enlace con lo censurado, su sentido sexual. No se trata de un blablá banal, un parloteo cómodo, se trata de hacer el esfuerzo de ir contra de no querer saber, en contra del principio del placer.

Si el inconsciente esta estructurado como un lenguaje, la asociación libre posibilita situar los nudos en las cadenas, las repeticiones significantes en sus ramificaciones, las palabras equivocas que permiten la falsa conexión. La asociación daría acceso a su estructura: S1-S2. Esta concepción es solidaria de la autonomía de lo simbólico, tal como lo expresa Lacan en “La carta robada”. Y del analista como sostenedor dirigiendo la cura. La transferencia es condición!

Si pârletre es el nombre que toma el inconsciente como cuerpo afectado de goce, si el inconsciente real es imposible de verificar, si solo hay S1, si el inconsciente es una ”intuición”, y si el inconsciente transferencial se crea en el dispositivo analítico consecuencia del amor de transferencia… la regla de la asociación libre contiene su propio fracaso: lo indecible e inarticulable.

Si el enjambre de significantes no cesan de articularse produciendo sentido y goce, la interpretación ira contra la cadena, cortando el blablá de la asociación, haciendo obstáculo al cierre por el sentido.

El analizaste, quien le supone un saber al analista, consiente en la asociación libre y confía que con su acto, corte, ciñendo o constatando, marque un limite que impide que la cadena vuelva a girar sobre lo mismo y posibilite el surgimiento de una significación inesperada. Efecto de sorpresa y de despertar.

Ofertar la regla fundamental es invitar al paciente “a pasar por el buen agujero de lo que le es ofrecido, a él, como singular”.[1]

NOTAS

  1. Lacan, J. (1975) Intervención luego de la exposición de André Albert sobre El placer y la regla fundamental. inédito.