Hablemos del inconsciente, aún...
ASOCIACIÓN LIBRE

¿Dónde quedó el inconsciente?

Silvia Ons
Dan Cretu

¿Qué podemos decir del inconsciente hoy cuando autores muy leídos y citados por los propios analistas niegan su existencia? Me refiero por ejemplo a Byung-Chul Han quien afirma que el inconsciente de la Modernidad tardía ya no tiene sentido[1] ya que este concepto requiere de la negatividad, de la represión, de la prohibición y del deber mientras que hoy impera la positividad no ya la sociedad disciplinaria de antaño. Enfermedades de la actualidad como la depresión, el déficit de atención o la hiperactividad no están ligadas a un proceso de represión y de negación sino a un proceso de positividad, es decir a la incapacidad para decir no, no al no deber, sino al poderlo todo. De este modo, el psicoanálisis no es posible para ellos, remata Han. Así, este filósofo tan aplaudido por muchos psicoanalistas es quien niega la posibilidad de nuestro quehacer y de sus fundamentos, diciendo que como el inconsciente no es una estructura atemporal, no hay razón para seguir dándole existencia. Si fue el propio Lacan[2] quien diferenció el inconsciente de Freud del suyo, lo hizo para no coagularlo al tiempo victoriano ni al régimen patriarcal, bajo cuyo desfallecimiento hubiese perecido. Es en los tropiezos, los lapsus, los fracasos de los intentos de esta Modernidad tardía de adueñarse de la sexualidad, donde encontramos lo no realizado que no es ni ser ni no ser[3] y que, por lo tanto, no entra en la lógica de la negatividad ni de la positividad a la que se refiere el autor coreano. Y, si su estatuto es ético y no ontológico, lo es por depender del deseo de la analista hoy como ayer.

NOTAS

  1. Han-B-Ch., (2018) Topología de la violencia, Bs. As Herder, p. 46.
  2. Lacan, J., (1993) “ Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis”, El Seminario Libro XI., trad. Bs As, Paidós, pp. 38-41.
  3. Ibid. p.38