Hablemos del inconsciente, aún...
CITA CON EL INCONSCIENTE

Inconsciente y deseo del analista

Marisa Chamizo

“Los psicoanalistas forman parte del concepto de inconsciente, puesto que constituyen aquello a lo que éste se dirige. No podemos por consiguiente dejar de incluir nuestro discurso sobre el inconsciente en la tesis misma que enuncia, que la presencia del inconsciente, por situarse en el lugar del Otro, ha de buscarse en todo discurso, en su enunciación”
(Jacques Lacan, Posición del inconsciente)

Posición del Inconsciente[1] en su versión modificada por Lacan es contemporáneo al Seminario XI Los Cuatro Conceptos Fundamentales del Psicoanálisis[2]. Allí, ante la intervención de J. A. Miller sobre la función del deseo como falla en ser y la función estructurante de la falta, Lacan afirma que el estatuto del inconsciente: “ …es ético y no óntico…”[3]

¿Por qué ético y no óntico? Óntico se refiere al ser, el inconsciente no es ser, ni no ser, es del orden de lo no realizado que aspira a realizarse. Lo consigue sólo a través de ranuras, lo que está hecho de instantes, lo que emerge como sorpresa, para turbación del sujeto. Es discontinuo, sale un instante a la luz para después cerrarse. La cuestión es que quiere realizarse, fuerza por ello y es como la oportunidad; a veces pasa una sola vez y hay que agarrarla del único pelo que tiene. Más allá de los enunciados que se despliegan en un discurso efectivo, la enunciación es lo que localiza al sujeto del inconsciente, donde se hace presente el inconsciente.

¿Cómo pensar esa apertura sin el deseo del analista? La presencia del inconsciente que se sitúa en el lugar del Otro es concomitante con la presencia del analista, deseo del analista que por su operación lo hace emerger. ¿Cómo pensar el inconsciente sin el deseo, la insistencia, la tozudez de Freud? ¿Freud descubre o inventa el inconsciente?.

Freud lo inventa, es el resultado de su búsqueda, de su “sed de verdad”[4], dice Lacan.

Para Lacan, el inconsciente freudiano no existe por fuera del deseo del analista. Posiblemente, es esto lo que hace que en el establecimiento del texto del Seminario XI, se diferencie “El Inconsciente Freudiano y el Nuestro”.[5]Freud está apasionado por su descubrimiento, en el que se incluye como investigador no tanto como su inventor.

“Hablemos del inconsciente, Aún…” nombre de las próximas Jornadas Nacionales de la EOL, nos convoca a la responsabilidad que los analistas tenemos hoy, de mantener vivo el deseo del analista para que el inconsciente no se acomode al confort de lo ya conocido y operar desde una apuesta a la sorpresa.

NOTAS

  1. Lacan, J. Posición del Inconsciente. En Escritos 2. Siglo XXI Editores. Buenos Aires. 2018. p.789
  2. Lacan, J. El Seminario. Libro 11. Los Cuatro Conceptos Fundamentales del Psicoanálisis. Paidós. Buenos Aires. 1987.
  3. Ibídem. p.42
  4. Ibídem. p.42
  5. Ibídem. p.23