Hablemos del inconsciente, aún...
CITA CON EL INCONSCIENTE

El misterio nunca revelado

Pablo Russo
Janet Echelman

“Mi hipótesis es que el individuo afectado de inconsciente es el mismo que hace lo que llamo sujeto de un significante”.
(J. Lacan, Seminario XX)

Lacan concluye su anteúltima clase de Aún definiendo a lo real como “el misterio del inconsciente” y equiparándolo al “misterio del cuerpo que habla”.[1] Poco después, situará en esa dichomansión misteriosa, al saber inconsciente como un invento: “… todos inventamos un truco para llenar el agujero (trou) en lo Real. Allí donde no hay relación sexual, eso produce «traumatismo» (troumatisme). Uno inventa lo que puede”.[2]

Volviendo a Aún, y afirmando que la clave de su trabajo del año concernía al saber y a que su ejercicio representa un goce, en la última clase da una serie de definiciones sobre el saber y una pista quizás sobre el invento. Definiendo al saber como un enigma y al inconsciente estructurado como un lenguaje –ya en tanto elaboración de saber sobre lalengua– testimoniando un saber que escapa al ser que habla –pues lalengua produce afectos que permanecen enigmáticos–, propone una bella definición del inconsciente como saber-hacer con lalengua,[3] que apunta a lo singular pero admite el saber en cuestión como siempre hipotético.

A continuación para salir del laberinto por el amor, antes de dirigirse hacia el Uno –que hay–, el enjambre, suelta la frase-hipótesis que intento contextuar y comentar, a la que agrega cierta explicación. Propone “interrogar al saber allí donde está (…) en la guarida de lalengua”, en el inconsciente, para que vía un significante, el individuo, usando su lalengua, se haga sujeto: “La introducción de la diferencia como tal (…) es lo que permite extraer de lalengua lo que toca al significante”. A lo que agrega algo que además del “hacer sujeto” explicaría el “de un significante”: “La única prueba (…) de que el sujeto se confunde con esta hipótesis y que el individuo que habla es su soporte, es que el significante se convierte en signo. Porque hay inconsciente, a saber, lalengua en tanto que por cohabitar con ella se define (…) el ser que habla, puede el significante estar llamado a ser signo”.[4]

Miller, mencionando haberla comentado, toma esta frase en su Curso orientando al individuo que habla hacia el campo del parlêtre: “El individuo afectado de inconsciente es equivalente al sujeto del significante. (…) el inconsciente está estructurado como un lenguaje, pero sigue siendo siempre hipotético respecto a lalengua. (…) La ultimísima enseñanza de Lacan es (…) la crítica (…) de la fórmula (…) «un significante es lo que representa a un sujeto para otro significante»”. Agregando que Lacan, además de censurar al lenguaje como mera elucubración de saber sobre lalengua, pasará a hablar del inconsciente como un arreglárselas (savoir y faire) con ésta: “… saber desembrollarse. Es un pragmatismo superior. (…) la idea de un acuerdo, de una afinidad, siempre frágil, que explica por qué el concepto fracasa siempre”.[5]

Lo llamativo de la frase propuesta era que hable del “individuo” y de “un” significante, y creo que se explica en lo que podría llamarse una nueva manera –no la ultimísima– de situar el pasaje del individuo al sujeto, vía el invento de un significante usando su lalengua, y permitiéndole hacer del misterio un saber enigmático. Pero resta y siempre restará a dicho hacer un campo sólo habitado por el misterio.

NOTAS

  1. Lacan, J., El Seminario, Libro 20, Aún (1975), cap. X: “Redondeles de cuerd”, Paidós, Buenos Aires, 1991, clase del 15 de mayo de 1973, pág. 158.
  2. Lacan, J., Seminario 21, Les non dupes errent (Los no incautos y-erran -o- Los nombres del padre), inédito, clase del 19 de febrero de 1974.
  3. Lacan, J., El Seminario, Aún, op. cit., cap. XI: “La rata en el laberinto”, clase del 26 de junio de 1973, pp. 166-7.
  4. Lacan, J., Ibid., (todas las citas de este párrafo, incluso la frase a comentar en) pág. 171.
  5. Miller, J.-A., El ultimísimo Lacan, cap. XIV: “Materialización”, Paidós, Bs. As., 2013, clase del 16 de mayo de 2007, (todas las citas de este párrafo en) pp. 225 a 227.