Hablemos del inconsciente, aún...
PASE

Del inconsciente seco al acontecimiento imprevisto

Irene Kuperwajs
Alejandro Muñoz Miranda

En un análisis que dura nos encontramos con distintos momentos en la relación al inconsciente.

En mi caso, ubicado el fantasma, me encontré con que “Más allá de la ventana del fantasma…está la prisión del parlêtre”[1], continuaba en la prisión de mi goce. Después de atravesado el fantasma nos encontramos de frente con la pulsión, con lo que no cambia, que necesita del sinthome para expresarse.

¿Cómo salir del análisis? conduce a la pregunta de ¿cómo salir del inconsciente transferencial?

La operación analítica logra cortar el “hilito de voz” que me amarraba aún en la transferencia a la analista pero el tránsito por el desierto era insoportable. Me acompañaba la transferencia negativa y ya no se asomaba ese inconsciente trabajador, de los lapsus o de los sueños, el inconsciente transferencial que pide ser descifrado. El inconsciente pasado por la experiencia analítica se había transformado en un inconsciente seco.

Fue necesario extender una vuelta más ese largo tiempo para desinvestir, como lo llama Miller en “Sutilezas”, para precipitar con lo que llamé “mi último episodio”, el momento de concluir.

Ese último episodio de mi novela analítica fue un acontecimiento imprevisto…

Se los recuerdo: luego de seguir a la analista por el pasillo de siempre entré al consultorio… pero ella se mete en la biblioteca. Me siento y espero un buen rato…De repente, una voz de trueno me sorprende y me pregunta: “y vos qué hacés acá?” Tremendo impacto subjetivo, gran perturbación.

El último episodio lo leí como un acto que conduce a una decisión y a una certeza inédita. Fue una manera de poner en acto la destitución del Otro y el encuentro con ese agujero. Me encontré así con mi voz resonando en el vacío del Otro…y con la voz de trueno del analista- sinthome, el que hace semblante de traumatismo y duplica de alguna manera la resonancia del efecto de agujero que toca el cuerpo, y que finalmente, alcanza mi consentimiento a salir. Consentimiento a lo real como contingente y al efecto de certeza que conlleva la conclusión.

Luego de este acto la canilla se abrió soltando unas últimas gotas. Siguieron un par de sueños que presentificaron algún borde de real, lugar del goce opaco al sentido, más cerca de lo que podría llamar el inconsciente real anudado al sinthome.

NOTAS

  1. Miller J.-A, Sutilezas analíticas, Paidós, BsAs, 2011, p. 162.