Hablemos del inconsciente, aún...
PASE

Encarnar la hiancia

Kuky Mildiner
Anish Kappor

Para decir –a partir de mi análisis y la experiencia del pase- de qué inconsciente hablamos al final, me voy a valer de dos definiciones de los seminarios de Lacan que tengo muy presentes.

Una es la del seminario 11 que dice que el inconsciente nos muestra la hiancia por donde la neurosis empalma con un real; la otra, es del seminario 24 cuando juega con el nombre que le da al seminario con la transliteración de unbewuste a une bevue, de donde inconsciente se define como una equivocación.

Ambas refieren a lo que tropieza, a la falla, la fisura, el equívoco. En el 11 Lacan al “mostrar” la pata real, nos advierte de cerrarlo con los cuidados de la ortopedia.

En el 24 ubicarlo en relación a un juego translingüístico, muestra en su modo de decir que hay inconsciente cuando hay metida de pata, cuando hay yerro, y esto, antes de que le demos sentido, es un esfuerzo por situar el inconsciente a nivel de lo real fuera de sentido. Se trata de lalengua como equívoco primero, ya que el lenguaje, segundo en su condi­ción, es la “elucubración de saber sobre lalengua”.

¿Qué relación entre una falla y otra?, esto es, ¿entre la hiancia y la “una-equivocación’? ¿Entre un momento y otro en las definiciones del inconsciente?

En principio, aclaremos, no se oponen, pero se podrían referir a distintos momentos en el análisis. Hay un tiempo en el que se equivocan los mitos subjetivos, se agujerea el texto de la historia, y otro momento, en el que- como dice Lacan en la conferencia de Yale- es necesario que el sujeto se sumerja en el agujero abierto en y por el inconsciente, el agujero del sopladero como “ombligo fundamental”. El inconsciente “una-equivocación” es lo más próximo al trauma, a esa irrupción de goce que hace agujero. Eso agujerea el texto del análisis. Entonces se hace posible que se inscriba una letra, fuera de sentido, que sobrepasa las dicotomías S1- S2, y significante- objeto[1], como lo muestran por ejemplo los sueños de algunos A.E.

Si decimos que un análisis produce un analista, desde esa perspectiva, la posición del analista supone, también, encarnar la hiancia.

NOTAS

  1. A partir del tratamiento que le da al objeto a en la clase 10 del Seminario 23.