Hablemos del inconsciente, aún...
PASE

Hacer callar el inconsciente parlanchín

Elena Levy Yeyati
Luis Miguel García González

Miller nos ha introducido en la investigación de un inconsciente que se distingue del inconsciente transferencial y que, siguiendo a Lacan, denomina inconsciente real. Esta es una idea de inconsciente que se vincula con la del final del análisis: cuando un lapsus ya no tiene ningún alcance de sentido o interpretación. En el tramo final de mi análisis he verificado esa falta de alcance de sentido y el silencio que le es correlativo.

Ni siquiera sé si tuve sueños de final, no presté atención. La ausencia de interés por las formaciones del inconsciente caracterizó la conclusión de mi experiencia. En lugar del inconsciente parlanchín, se instaló un silenciamiento creciente por obra de un artificio vinculado con el saber expuesto, que me separaba del saber supuesto. En el último tiempo del análisis, llevé adelante dos investigaciones nacidas de cierta curiosidad: por un lado, un trabajo de tesis de doctorado del que hablaba poco o nada a mi analista; y por el otro, una investigación sobre casos de Lacan de la que le hablaba un poco más, o le enseñaba lo que escribía. Esta inmensa tarea auto-impuesta, que es un hacer con el saber, revela cierto uso del sinthome.Ya que el sinthome es una consistencia que se cierra sobre uno mismo y no se abre al Otro para ser leído, en la tarea a la que aludo acto y pulsión confluían sin pasar por las formaciones del inconsciente. Esta es para mí la modalidad que adquirió el inconsciente llamado real.

A la salida del análisis y por efecto del pase, mi relación con el saber inconsciente -ese que se aparta del conocimiento- quedó transformada al entregarme lo que de mi ser la transferencia había alojado en el analista. Transformación que verifico tanto en la elucidación de mi propio caso como en mi práctica: se trata del inconsciente y sus vicisitudes, no de psicología.