Hablemos del inconsciente, aún...
TEXTOS DE ORIENTACIÓN

Respuestas de Angelina Harari –Presidente de la AMP- a nuestras preguntas

Angelina Harari
Angelina Harari

¿Qué podría decir acerca del título de nuestras Jornadas “Hablemos del inconsciente, aún…?”

La alineación del tema de la EOL con el del Congreso de la AMP en 2020 llama la atención, mostrando la transferencia de trabajo EOL/AMP. El tema del inconsciente, aún, introduce un matiz, un bies (sesgo), que confluye con el uso del sueño.

El aporte de la EOL a través del tema del inconsciente, aún…, también responde a una incitación de Jacques-Alain Miller que, en su conferencia titulada “Habeas Corpus”, evoca un lapsus, que en la fórmula compuesta de “inconsciente y cuerpo hablante”, nos hemos dedicado solamente al cuerpo hablante, habiendo dejado de lado al inconsciente. Como si lo real de la experiencia analítica estuviese del lado de la noción de cuerpo hablante; nos falta hablar del inconsciente real.

Y, por último, el título evoca un posicionamiento político de Jaques Lacan, en 1964, en el año cero de la fundación de su Escuela, la EFP, su batalla personal por el restablecimiento del descubrimiento de Freud, por el retorno a Freud, frente a lo que llamó el desvío post-freudiano. Habiendo respondido así al traumatismo del descubrimiento freudiano con el real de la última enseñanza.

¿Aún hay que hablar del inconsciente?

Sí, aún hay que hablar del inconsciente en las tres dimensiones y tomando en cuenta varios momentos de la enseñanza de Lacan. El inconsciente transferencial, y el inconsciente real, teniendo en cuenta lo planteado por J. A. Miller, al rescatar esa expresión del texto de J. Lacan: “Observemos que el psicoanálisis, desde que ex-siste, ha cambiado. Inventado por un solitario, teórico indiscutible del inconsciente (que no es lo que se cree, yo digo: el inconsciente, es decir, real, solo si se me cree), se practica ahora en pareja”.[1]

El tema del inconsciente fue abordado en “Pipol 9” a través de la intersección posible o no con el cerebro. Del lado del psicoanálisis es el inconsciente en su estatus de real, que se impuso, correspondiendo así a la insistencia de J. Lacan, en mostrar que el inconsciente no responde a la ley de regularidad científica, siendo este sin ley. (Guéguen, P-G “Faire l’expérience de l’inconscient V/s Jouir des neurosciences”, presentado en Pipol 9).

Fundamentar la distinción entre inconsciente transferencial y real, nos lleva al inconsciente en la práctica analítica, proceso que va del inconsciente como red combinatoria al inconsciente como emergencia fugaz.

¿Cómo se plantearía hoy la referencia de Lacan del Seminario 11 “El inconsciente freudiano y el nuestro"?

La referencia del Seminario 11 debe ser leída retrospectivamente en referencia a los fundamentos del psicoanálisis a partir del Pase, luego de la Proposición realizada a los miembros en 1967, y de allí releer la referencia de Lacan en el Seminario 11, esta es la propuesta de J. A. Miller en “Vida de Lacan”.[2] Es la idea de que a la función del habla se agrega la del goce. En este sentido en la “Proposición” junto con la “Nota Italiana”, tenemos la inclusión de la función del goce más allá de su análisis del concepto freudiano de pulsión en el Seminario 11. Con la “Proposición” del 67 queda claro que Lacan pretende superar el concepto freudiano del inconsciente; el propio Sujeto Supuesto Saber, en el matema de la transferencia, aparece con un nuevo valor en la enseñanza de J. Lacan, como el nombre del inconsciente.

En su texto “La equivocación del SSS”[3], J. Lacan, muestra que el inconsciente no se aferra a la noción freudiana del término, postulando el Supuesto Sujeto Saber como definición de inconsciente y permaneciendo fiel hasta el momento final de su enseñanza.

A partir de la última enseñanza podemos hablar abiertamente del inconsciente real, gracias a los desarrollos de J. A. Miller, en su curso de orientación lacaniana, mostrando que el estatus de inconsciente ahí sólo puede ser real, pues se trata de lo real sin ley.

En “Mi Enseñanza”, J. Lacan propone que el “aparato del lenguaje está en alguna parte sobre el cerebro, como una araña. Él es quien captura”[4]. Del lenguaje J. Lacan no se desprende, no se desprende de las resonancias semánticas que el lenguaje introduce en el cuerpo; la metáfora de la araña muestra que el lenguaje no es aprehensible, no es aprendido, él, para decirlo mejor, parasita al humano.

Traducción: Laura B. Fangmann

NOTAS

  1. Lacan, J. “Prefacio a la edición inglesa del Seminario 11” en Otros Escritos, Editorial Paidós, Bs.As.,2012, pág. 599.
  2. Miller J.-A, “Vida de Lacan” clase 13 del 12/06/2010, Inédito.
  3. Lacan, J “La equivocación del sujeto supuesto al saber” en Otros Escritos, Ed. Paidós, Bs.As., 2012
  4. Lacan J. “Lugar, origen y fin de mi enseñanza” en Mi enseñanza, Ed. Paidós, Bs.As., 2007, pág.49